Limpieza y cuidados
Plata de ley
Cuanto más la llevas, más brilla. Dicho esto, cada piel es diferente: el pH, el sudor y el calor del verano pueden oscurecerla o dejarla mate. Es normal y tiene solución.
Para limpiarla tienes varias opciones:
- Un paño especial para joyería funciona muy bien.
- Jabón neutro, agua tibia y un cepillo suave (un cepillo de dientes o de uñas va perfecto).
- El truco clásico: forra un bol pequeño con papel de aluminio, añade agua caliente, dos cucharadas soperas de vinagre de limpieza y una cucharadita de bicarbonato. Sumerge la pieza un par de minutos, frota con suavidad, aclara y listo.
Cómo guardar la plata
La plata se oxida en contacto con el aire. Si no vas a llevar una pieza durante un tiempo, envuélvela en papel de seda y guárdala en una bolsita con cierre zip. No es lo más glamuroso, pero es el truco de joyero que funciona.
Una nota sobre las piedras
Las piedras están engastadas de forma que la luz las atraviesa. De ahí su brillo. Las cremas, los aceites y las lociones obstruyen ese espacio y apagan el destello. Ponte las joyas siempre al final, después de la crema y el perfume.
Piezas chapadas en oro
El chapado en oro es una capa muy fina adherida a la plata. La fricción la elimina, así que nada de frotar, ni jabón, ni agua. Un paño suave y seco es suficiente. La buena noticia: chapamos con oro de 24K, que se oxida menos que otros quilates, así que no se oscurecerá con el tiempo. Sí se irá desgastando con el uso, y puede perder intensidad más rápido según el pH y la química de tu piel. Es la naturaleza del chapado.
Para las piezas de oro macizo, los paños de joyería van bien, o puedes limpiarlas igual que la plata.
¿Tienes dudas? Estoy aquí para lo que necesites.